El colchón y la almohada son determinantes para facilitar un buen descanso, por lo que elegirlos bien es la condición primera para ponernos en el buen camino. Y es que es algo que parece tan evidente, a menudo es el principal motivo por el que al día siguiente nos levantamos con la sensación de no haber dormido nada. Los fisioterapeutas lo tienen claro: elegir la almohada correcta contribuye a evitar problemas en las cervicales y la mandíbula. A continuación, te damos las recomendaciones del Colegio de Fisioterapeutas de Madrid para conseguir que tus días sean tan activos y saludables como tu descanso.

TU ALMOHADA TU AMIGA

Lo primero que hay que tener en cuenta es que “esa almohada a la que estás acostumbrado y que incluso llevas de viaje, igual no es la más adeudada”. Lo más básico es saber que cuanto más débiles sean las cervicales de una persona, más importancia tendrá que la almohada haga un buen soporte del cráneo con la columna.

En primer lugar, una buena almohada debe permitir una buena respiración, mantener la columna resta y aliviar las presiones cervicales y mandibulares. Para ello, lo ideal es escoger una almohada cuya altura oscile entre los 10 y 15 centímetros, que será, por morfotipo, entre 3 y 4 centímetros más baja en el caso de las mujeres y, siempre que sea posible se evitarán materiales que puedan producir alergias como el látex y las plumas.

Además. Los profesionales de la fisioterapia aconsejan utilizar una segunda almohada auxiliar de fibras huecas para colocar entre las rodillas si se duerme de lado, o bajo las rodillas si se hace boca arriba, evitando así reflexionar o torsionar la columna.

EL COLCHÓN, ASÍ DEBE SER

Respecto al colchón, los fisioterapeutas recuerdan que los expertos en descanso recomiendan colchones en los que el 25% de la parte superior sea dos veces mas suave que el 75% inferior restante, permitiendo que los huesos más protuberantes del cuerpo se acomoden al colchón liberando presiones en tejidos blandos, pero también que la columna se mantenga alineada con la cabeza y las piernas en base más firme. Asimismo, los fisioterapeutas madrileños recomiendan elegir colchones de firmeza media si nuestro índice de masa corporal (IMC) está por encima de 27, y de firmeza media baja, si el IMC está por debajo de 23.